Bienvenidos

Aquí hay un poco de todo. No será un lugar demasiado original ni distinto, pero acaso si lo suficientemente entretenido como para que tengan ganas de volver.

26 de abril de 2016

MANUAL PARA LA PRIMERA CITA

Desde que el mundo es mundo, el hombre no reacciona de igual manera que la mujer ante idénticas situaciones y si una de esas situaciones tiene como protagonistas simultáneos a un hombre y una mujer, la cosa es aun mas complicada.
La primera cita, es uno de esos casos.
No hay duda que el tema es prometedor para el pensador aficionado por que discurre en una de esas típicas nebulosas de los secretos mal contados sobre la cual se teje toda clase de conjeturas y que invariablemente desembocan el terreno de los mitos.
The first date, il primo appuntamento, le premier rancard, la primera cita, llámese como se llame, estamos hablando de un concepto tan universal que implica emociones encontradas y, muchas veces, desencontradas y si bien se tiende a pensar que afecta más a mujeres que a hombres, las situaciones pueden ser variadas e infinitas, por aquello de que no hay persona igual a otra, aunque muchas se parezcan.
Para los muchachos suele ser tema de charlas de cafés, especialmente en los primeros años mozos. Después también, pisando los cincuenta, la segunda soltería obliga a replantear casi todo lo que uno conoce sobre el tema y por lo general se vuelve a los mismos amigos, en los mismos bares, a hablar de las mismas cosas escuchando casi las mismas soluciones, nada mas que en el medio hay 30 años de desconocimientos.
Pero sigamos.
Una de las variables más importantes es el grado de entusiasmo con que se encara el momento. No es lo mismo tener una cita para no quedarse un sábado a la noche en casa, donde las expectativas son por lo general divertirse un rato y si se da se da, que tenerla con una special someone que trastorna el sueño y que dijo si, después de habernos hecho gastar tres quilos de chocolate, seis ramos de flores, enviados con la excusa del día de la secretaria, de la mujer, y de la suricata madagasquina, que no tiene un carajo que ver pero suena divertido, tres cenas con amigos y finalmente, la ruleta rusa del todo o nada. La invitación explicita, contante y sonante de una cena.
Ah… no hay nada como la primera cita. A los veinte y a los cincuenta.
Las expectativas, las mariposas en el estomago, la emoción, la ropa, el perfume y hasta la incomodidad de tener de frente y no saber mucho las intenciones de alguien que nos interesa y que juegan un papel fundamental en casi todos los actos preparatorios.
Ahí descubrimos que el pavo real no es tan pavo, después de todo, por eso hay que tener especial cuidado.
Pero tampoco es para desesperarse y hay que superarlo sin que esto genere ningún tipo de malestar estomacal o coronario, porque en ella se define algo muy importante: la química, es decir, si nos gusta la persona, su olor, sus movimientos, su físico y en algunas ocasiones hasta su sabor.
Esta primer aduana de la primera cita, suele ser interesante de observar.
Los observadores de la conducta social coincidirán que si miramos un rato a alguna pareja en alguna confitería sabremos si se trata de una en su primer cita, y para ello alcanza con observar cómo actúan y detectar los síntomas visibles en el lenguaje del cuerpo de cada uno de ellos.
En el caso de los hombre mantienen una sonrisa estúpida todo el tiempo, constantemente buscan mirar a los ojos u otras partes del cuerpo de la fémina como inspeccionando la mercancía. Las mujeres suelen ser más discretas, miran cándidamente, se acarician constantemente el pelo y mueven muchos las manos para no gesticular tanto. Las más atrevidas miran los brazos, el abdomen y también, mas disimuladamente, las nalgas de su probable compañero sentimental.
El tema da para escribir todo un tratado.
Así parece haberlo entendido el multifacético escriba granguardino Casimiro Piedrabuena, que presumía de ser un experto en la materia. Algunos maledicentes sostienen que Casimiro era verdaderamente un experto en primeras citas, por que jamás tuvo una segunda, pero el caso es que entre los andajosos retazos de su literatura se encontró el famoso Manual de la Primera Cita, un grimorio sentimental que se proponía establecer los lineamientos esenciales para concurrir a una de ellas y fundamentalmente como comportarse durante una de ellas
Como es ya metodológico en estas crónicas veamos algunos párrafos:
"Considere la primera cita igual que concurrir a un consultorio. 
Vaya bien higienizado, pulcro, con ropa interior nueva, sin aliento a vino y lleve plata…como si fuese a un médico particular. No estará de más si se pasa alcohol por todo el cuerpo para estar también desinfectado y llegue puntual, nunca cuarenta minutos antes porque denotará ansiedad, ni cuarenta minutos después
Si ella lo hace esperar, aguántese, no se queje ni la critique, piense que es la última vez que va a ocurrir, pero por Dios, no la haga esperar cinco minutos porque es posible que se lo último que haga en su vida."
No están del todo errados los postulados de Piedrabuena. Si bien se mira, quien va a una primera cita, va casi rendir un examen, pero tampoco es para exagerar: Algunas personas hacen grandes esfuerzos para arreglarse muy bien, simplemente para ir a ver una película. La cantidad de bien arregladas mujeres en esos ámbitos quizás se expliquen por este comportamiento pero si normalmente se lleva ropa informal, como vaqueros no tendría demasiado sentido dar un giro a la personalidad, simplemente para ir a ver una película.
Lo de la puntualidad es todo otro tema. Y no solo con las citas. Veamos: Las damas como son más viscerales y emocionales que los hombres y eso no hay quien lo discuta, toman todo al pie de la letra. Si se le dijo que se la llamaba a las tres, a las tres y media suponen que algo anda mal en la relación y probablemente a las cuatro esté hablando con alguna amiga para contarle que esto no va más, que él no se hace cargo y que no sabe si es lo que realmente necesita.
El hombre por su parte, estará seguramente durmiendo la siesta o viendo un partido, o haciendo nada sin que esto le genere ningún tipo de malestar estomacal o coronario, y fiel a su naturaleza, se despreocupará del asunto. No postergará ni pondrá en duda el picadito del sábado en la cancha de la vuelta, ni el posterior asado con los pibes ni el lavado del auto y no cerrarán la puerta a la posibilidad de conseguir una cita mejor. Con toda la parsimonia del mundo completará a la perfección su fixture social antes ponerse en movimiento.
Pero aun asi, es conveniente que en esta primera cita sea puntual.
El tema de la conversación es fundamental.
Si uno alarga las orejas en las parejas que tienen la primera cita, escuchara que hablan de temas como la importancia de la lechuga en la comida macrobiótica, la incidencia de la música de Justin Bieber en el empolle de los gorriones de la avenida 25 de mayo o la trascendencia de los Wachiturros y si significante en la procesión de los equinoccios.
No puede haber conversación mas guevona que la de una primera cita. Ninguno se larga a fondo para no quedar pegado.
Bueno, nadie tampoco pretende que se hable del existencialismo de Heidegger, Unamuno o Sartre, ni del vuelo poético de Whitman, ni de las alturas siderales de las sinécdoques de Borges, pero conversaciones mas jugadas.
El obtuso pensador granguardino sigue y parece haber encontrado una receta al respecto, pues entre sus desopilantes consejos clama: "No demuestre su verdadero temperamento. Tal vez usted sea una persona aburrida, mala o melancólica. Lo mejor es inventarse una personalidad bien divertida, interesante, con algunos toques de exotismo, pero sin exagerar. Dígale por ejemplo, que repitió tres veces segundo año porque odiaba el teorema de Thales, pero que después dió libre cuarto y quinto. O juéguese con un arte raro, no se.. por ejemplo, que le encantan los fósforos, pero no los enciende porque los guarda para pintarles paisajes patagónicos en la cabeza, o cosas asi… Esas cosas fascinan a las mujeres."
En realidad a las mujeres no les gustan ni los paisajes patagónicos, ni el arte de pintarlos en una cabeza de fósforos, lo que les llama la atención es saber si de verdad hay un boludo que hace esas cosas
Por eso el “Que haces de tu vida” es una pregunta emponzoñada.
No se le ocurra contestar “Pinto cabezas de fosforos”, porque de un solo saque descubrirán al boludo de párrafo anterior y hasta es posible que con la excusa de ir al baño, se piren para nunca mas volver.
Veamos algunos consejos de Piedrabuena:
"Trate de demostrar cierta solvencia económica y cultural. Esto se logra con algunos comentarios salpimentosos como: La catedral de Milan es alata o las pioramides de Mexico son mas grabndes que las de Egipto, por ejemplo.  Eso le da un toque chic a la conversación. pero no cometa la güevada de presumir por boludeces: Yo le enseñe a los mexicanos a comer picante, no va a ser una frase inteligente y no se la van a creer"En estos tiempos habría que agregarle a la apreciación del cronista granguardino que los demás detalles los saca del Google Earth o de la Wiki,
Hay un detalle galante que le ahorra mucha plata y palabrerío.
Observe.
Imprescindible.
Siempre tendrá que demostrar algo de ternura y sentimentalismo, pero nunca llegue con flores a la casa de la niña en cuestión. Antes de pasarla a buscar averigüe dónde hay una planta de rosa de alguna vecina descuidada luego tome ese camino y como si fuera algo espontáneo, robe para ella una flor y cuénteselo, claro que agregando algún detalle dramático: la ira de la propietaria, o la hostilidad de dos rotwailer, o el bufoso del dueño de casa, esas cosas tiñen al romanticismo de principios de milenio de un no se que romeojulietesco que ayudan a los propósitos iniciales, que no nos debemos olvidar, solo se trata de la primera cita.
A la hora de cortejar, y endulzar oídos, Piedrabuena nos da unos sabios consejos que no debemos desperdiciar:
"En cuanto a los piropos, no abunde con: sos tan linda o me encantás o qué lomazo tenés… pero tampoco es bueno no decirle nada. Es recomendable frases mas sensatas como “me gusta la forma de tus ojos o cuando te reís se te hace una cosita acá, pero si eso no funciona, intente con frases más originales:
- Lindo color de pelo, vas a la peluquería o te lo teñís vos?
- Qué bien te depilaste el bozo.
- Qué loco, no?… hace calor y vos no transpirás nada de nada.
Ahora esta muy de moda eso del sexo en la primera cita."
Vayamos por parte
Hay tratados enteros acerca del tema.
Si pasaste la primera aduana… si la mina se banco cincuenta minutos de charla pelotuda, una cena y otra media hora de guevada a los postres, que mas vas a esperar… o a los cafés… o a los bifes, que seria mas apropiado.
Y la hora de los bifes es el momento de máxima tensión en la primera cita.
Y el primer bife es el primer beso.
Yo sugiero no dar muchas vueltas para el primer beso
Ejemplos:
“Cerrá los ojitos...” y ahí nomás le comes la boca, o “te tengo que decir algo al oído...” y de una le zampas uno, bien apasionado, porque un primer beso no se pide, se roba.
Esa es la regla de oro.
Y allí está la última aduana: El primer beso.
Ese primer beso define.
Si ese primer beso fue bueno, si lograste despertar en la mima aunque mas no sea mas curiosidad, la cosa esta ganada.
No voy a relatar por obvias las cosas que siguen en este caso.
Pero si la dama responde mal, cosa que puede pasar con harta frecuencia, descarta todo inmediatamente, da por finalizada la salida, porque ya no hay arreglo, es irremontable, no lo intentes de nuevo y ni loco se te ocurra decir “me acompañás a tomar un cafe?” ni nada por el estilo.
Raja. Un Donde te llevo? Por lo general te saca del paso rápidamente…
Tampoco te disculpes. Nunca te disculpes.
Es de mal gusto decir que uno se equivocó por querer besarla, además no es verdad. No te equivocaste. Quisiste besarla. Y debes sostenerlo aun con el cuero. Un caballero, gana y pierde y no se lamenta por ello.
Por último, si jode y quiere explicaciones, esta histeriqueando.
En ese caso te quedará la buena excusa de “Lo que pasa linda es que sos irresistible y yo no soy de madera” y volvés a los bifes.
Y esta vez, por favor, no falles.

24 de abril de 2016

LA VIUDA

Francisco invitó a su amigo Carlos a esquiar . Cargaron todo en su camioneta, y se fueron a Las Leñas. Apenas entraron en Mendoza, el tiempo se puso muy feo. El cielo se oscureció, empezó a soplar un fuerte viento inesperado para esa época del año, y los primeros ramalazos de aguanieve sacudieron el vehículo.
En ese momento vieron las luces de una estancia sobre la ruta. Sin dudarlo, enfilaron hacia la casa para pedir refugio.
Salió a recibirlos una mujer vestida con pantalones y camperón que no lograban ocultar su esbelta figura, con los cabellos rubios ensortijados húmedos.
- Acabo de dar una vuelta para controlar que todo está en orden, explicó, y veo que esta noche vamos a tener una fuerte tormenta. Pero sucede que yo he quedado viuda hace pocas semanas, y si los dejo dormir en mi casa temo que la gente hable; es algo que no me gusta para nada y que no me conviene.
- No se preocupe, señora, dijo Francisco. Nos basta con que deje que metamos la camioneta en las caballerizas que se ven al lado de la casa. Podemos refugiarnos ahí para pasar la noche. Nos iremos a primera hora de la mañana.

La señora aceptó, ambos hombres se dirigieron a las caballerizas y se acomodaron para pasar la noche. No bien despuntó la mañana se encontraron con que el tiempo había aclarado, y viendo que en la casa estaba todo en silencio y con las persianas cerradas, se marcharon.
Ese fin de semana ambos disfrutaron de lo lindo esquiando en Las Leñas.

Nueve meses después, Francisco recibió una carta inesperada enviada por un estudio jurídico.
Se devanó los sesos pensando de quién podía tratarse, hasta que al fin se dio cuenta de que era de los abogados de esa atractiva viuda que habían conocido aquel fin de semana en Mendoza.
Subió a su camioneta y se fue a casa de su amigo Carlos.

- Carlos, quiero preguntarte algo, le dijo. Te acordás de esa viuda tan buena moza de..
- Sí, me acuerdo', respondió de inmediato el otro.
- Decíme la verdad: esa noche, mientras dormíamos en la camioneta, ¿te levantaste y fuiste a la casa a verla?'
- Sí, confesó Carlos, algo avergonzado al haber sido pescado en falta. Sí, lo hice.
- ¿Por casualidad le diste mi nombre, haciéndote pasar por mí, y le diste mi dirección como si fuera la tuya? preguntó Francisco con voz incrédula.
Carlos enrojeció.
- Sí, lo siento, viejo; yo tenía en la billetera la tarjeta que me habías dado cuando te mudaste, y le di ésa. Vos no tenés compromisos, vivís solo, sos más canchero para defenderte en caso de problemas... Se encogió de hombros. ¿Por qué? ¿Pasó algo?
- Murió el mes pasado, y me dejó toda su fortuna.

(Pensaste que el final iba a ser diferente, ¿eh? Ahora mantené esa sonrisa por el resto del día.)

PRESENTACION DE ENTRE CADILLOS Y ALGODON

Despejando  archivos que van quedando en la computadora, di con el discurso que di para la presentación del libro ENTRE CADILLOS Y ALGODON de mi colega y compoblano TOMAS CABALLERO. Es del año 2006. En esa época aun no existía el Faceboock, Me parece que ni celulares había.
Lo comparto

Quienes conozcan someramente los procedimientos conjeturales de la ignorancia - por aquello que solo se ama lo que se conoce - no se asombraran en absoluto, si les digo que durante muchos años, el poco trato con autores, novelistas y poetas y el ser siempre un comensal literario me hizo desconfiar de la utilidad práctica de las presentaciones de los libros, reuniones estas que me parecían actos menos relacionado con la literatura que con la gastronomía, especialmente teniendo en cuenta los canapés y tentempié que se suelen ofrecer en estas asambleas.
Es claro que este obtuso criterio también me autorizaba a pensar que los libros se presentan por si solos, y de manera silenciosa, y que en estas tertulias en realidad eran organizadas por el autor o acaso el editor para cumplir vaya uno a saber con que propósito narcisista y de paso se diga alguna que otra zoncera respecto del que yo creo que es el verdadero protagonista de la tenida, es decir el libro presentado
Pese a mi escepticismo respecto del tema y para mi mas completa sorpresa fui convocado a presentar uno. ENTRE CADILLOS Y ALGODÓN, de mi caro amigo y con poblano Tomas Caballero.
Y en Gran Guardia…
Confieso que mi primer reacción fue rehusarme y consultado mi amplio manual de excusas y justificaciones, me di cuenta que una a una eran demolidas por la gran amistad, marcado respeto y profunda admiración que siento Tomas Caballero y su obra literaria.

Fue entonces que tuve que replantear mi posición y descubrí , también no sin sorpresa,
una bella metáfora de una publicación de un libro, en el arte de la guerra: Quienes de alguna manera hemos librado alguna modesta escaramuza literaria con las palabras, soportando los bizarros embates de las metáforas, sinestesias, y redundancias podemos comprender a los generales como Tomasito, en la ardua conducción de la batalla que implica editar un libro.

Ya mismo hay que decir que también en este mismo hecho encontré el profundo paralelismo entre la publicación y un parto, en la que el trabajoso autor oficia de parturienta, el libro de niño y el presentador de una suerte de comadrona sui generis que ayuda al engendro a ver la luz del universo.

Y me quede con esta imagen, menos elegante, a lo mejor, pero mas tierna y mas grafica, por que ella - la presentación digo - seguía allí, firme, muerta de risa, con fecha hora y lugar, igual que un nacimiento.

Entonces si, desde esta nueva óptica, vi la importancia de la presentación, ahora si, menos por los bocaditos que por el libro en si mismo. Asi que resuelto a cumplir con la mayor ortodoxia los procedimientos rituales de estos casos, y resueltas estas objeciones leguleyas , vamos a comenzar con el autor y su obra.

Se me hace dificultoso hablar con objetividad de Tomasito, por que mi testimonio va a venir necesariamente teñido de sospecha por el ya confesado profundo aprecio fraternal, que siento por el.

Pero no obstante, sin ser su exegeta, intentare definirlo desde el punto de vista literario:
Una bellísima pluma, con una sensibilidad que trasciende lo meramente retórico, gramatical o lingüístico y se proyecta hacia el mundo de lo sensitivo con una claridad y simpleza pasmosa que arranca del lector las mas profundas emociones ligadas a los recuerdos de tiempos pretéritos cuando todo era mas aldeano, mas pueblo, mas ñande cuete, contrastando a un mundo teñido de individualismo y globalización en el que la cifra no cuenta nada mas que para servir al numero, donde todos somos un numero, donde todos somos nada mas que cantidad y urgencia, sin tiempo para el sentimiento o el espíritu.

¿Algo más? Si. Tomas Caballero lleva a Gran Guardia en su sangre. Todo su ser respira Gran Guardia y eso se refleja prístino en Entre Cadillos y Algodón: Una obra granguardina, escrita desde Gran Guardia, para Gran Guardia y por un hijo de Gran Guardia.

Que mejor regalo que este para el pueblo en su día.

Entre cadillos y algodón me sorprendió desde su estructura hasta su contenido. Un breve poemario estrictamente granguardino, un capitulo de cuento de saborcillo quiroguiano aunque con otro estilo y un acápite autobiográfico que tiende un puente hasta los orígenes del autor que ayuda a comprender a apreciar y a amar ambas piezas literarias, todas escritas con notable habilidad lingüística, buen tratamiento contractivo y adornado de bellas metáforas que deleitan y emocionan.

Arrancando con MI PUEBLO, el autor se derrama en versos a este su pueblo del que le costó partir, y al que regresa hecho hombre y poesía para comprobar que aquí se ha dormido el tiempo.
Por eso en INFANCIA, no es difícil escuchar el resoplido altanero del tren que se queda vendiendo ilusiones en la vieja estación de pueblo ni el tin tin del martillo afilando rejas, situación que se repite en LA REJA Y EL MARTILLO gracias a El tañido del martillo al repicar en la reja, con monótono trinar, musicalizando sombras, por que El tañido del martillo afilando simples rejas era símbolo imborrable de los años de siembra, que AQUELLOS AÑOS DORADOS, plantea en una dimensión sobrecogedora abriendo paso al progreso sin importar el calor, la escarcha, ni la tapera.

EL OMBU, LA CIGARRA y EL BUHO, son tres poemas que reflejan la percepción sublime del autor de acerca sus vivencias juveniles y el entorno granguardino.
Sorprende, domina, conmueve, con sus elípticos zafiros vigilantes dice el autor, y es esta la mas simple y bella metáfora que he encontrado para definir los ojos de un búho.

Monótono es el cantar
de la cigarra en la siesta,
dos o tres tonos emplea,
para decirnos con música
que ya es tiempo
de cosechas.

Y nos volamos al tiempo feliz de la niñez cuando integrando sigilosos malones siesteros saqueabamos sistemáticamente las quintas mas pobladas de sandías que el inocente bicho con su canto nos anunciaba que ya estaban maduras.

En A MIS MAESTROS , no pude evitarlo y con tanguera melancolía, se piantó un lagrimón, por que Flora Bobadilla, fue también mi primer maestra.
Puta. Con tu permiso Tomasito, yo también quiero suscribir
Flora, Flora, eterna maestra primera, hoy quiero darte amor, hoy quiero darte mis letras.

Y ese amor, humano, calido, sensible, se desborda a raudales en ILUSION, MUJER MADRE y A VECES tres poemas que sirven de interludio para una nueva arremetida de vivencias aldeanas que se remansan magistralmente en RECUERDOS, SU NIÑO y POBREZA, en donde un yopará idiomático explota en un en un soliloquio contundente, mortífero,
¡Caarume ja nda che cai
Ja che rÿgüasú carapé
Ndo mboay!

Que expresa la desesperanza del que no tiene yerba y su gallina petiza no pone huevos y que da paso a un TOMAS CABALLERO comprometido con la realidad social que fondo de chamamé se refleja en EL VIEJO COLA, que es solo uno de los mucho COLA que
no conocen
del ruido de la ciudad
pues deben hachar en el monte
para ganarse ese pan.

Y que continua en EL CAMINANTE, donde se plantea desde lo profundo

¿Porqué dar de él,
si a él le frustraron,
si a él le negaron,
el derecho humano,
de ser sociedad

para finalmente abordar la senda del homenaje a sus padres y a su pueblo en RETRATO y MADRE dos poemas profundos dedicados a sus progenitores y TE CANTO GRAN GUARDIA y MI TIERRA, poemas estos que solo deben estar esperando ser musicalizados por que son un verdadero canto de amor al terruño.

Lo que sigue es autobiográfico y desde lo personal confieso que me vi fielmente retratado por que todo, todo, desde su niñez hasta su partida, parece hecho con retazos de mi propia historia y eso me conmovió hasta la médula.

Y entramos a la parte, que a mi, como prosista y con temática parecida me resultó inusualmente emotivo. Es aquí donde a mi entender aflora en toda su dimensión el polifacético duende inquieto que habita en TOMAS CABALLERO.

De arranque nomás se despacha con cuatro cuentos de temática granguardina, inspirada en hechos reales que sacuden, conmueven, transportan a una dimension donde se entremezclan sin solución de continuidad los miedos profundos, los mitos, y las realidades aldeanas que son reflejados con meticulosa maestria en LUCHO SE PERDIO, MAXIMO EL DE LOS PIES GRANDES, LA PILA DE LADRILLOS, y PURA FILOSOFIA.

Espectacular.
En honor a la brevedad, no abundare en detalles.
No se los voy a contar.
Léanlos.
No tienen desperdicios.

Le sigue una fabulilla entre tristonga y graciosa, pero les aseguro, profunda: LA TRISTEZA DEL BURRO.
Por si no le encuentran la moraleja se las digo: CUIDADO CON LOS ESPEJITOS DE COLORES.

EL SELLADOR, es un magistral relato de los pormenores de una profesión cuya bonanza transcurre a caballo de los momentos mas dolorosos para otros, y que culmina esta fase con un relato costumbrista, CHAQUE LA PORA, cuyo titulo nomás ya nos adentra en lo profundo de la selva desde donde solo se puede salir hecho un miedo, corriendo, sin que las chuzas, caraguataes, ni el brazo extendido de los yuqueríes lo pueda detener

Y ya en la recta final, tres cuentos de experimentación literaria en los que creo se plasma la ductilidad, la versatilidad y la pavorosa percepción sensible de TOMASITO.

La inexistente puntuación de REGRESO EN NAVIDAD, mas allá su contenido sorprende.
Me trajo reminiscencias de Enrique Medina, el de LAS TUMBAS, que empleo esta técnica en EL DUQUE.
También creo haber leído algo de García Marqués, así con esta técnica.
Es una experiencia sobrecogedora, bucear en ese mar de palabras sin horizontes de puntuación donde se refleja la maestría del autor para que cada frase diga lo que lo que quiere decir y no otra cosa.

En BUMERANG, la experiencia es otra.
Acá ya hay experimentación lingüística, cuyo resultado a mi entender es espectacular.
El autor intercala precisas descripciones omniscientes, técnicamente perfectas, con lo que parece ser anotaciones de un diario personal del protagonista, que arroja un alucinante contraste lexicográfico, que en lo personal me llenó de regocijo, un poco por que yo también suelo usar lenguaje fuertemente contrastante en mis propios escritos, por que sostengo que hay cosas se dicen de una sola y univoca forma, con una función que el idioma común no puede cumplir: Para el lado de los tomates, por ejemplo, es para el lado de los tomates.
Para contrarrestar estos excesos de lenguaje llano, el autor debe esforzarse por encontrar palabras elevadas, que sostengan al escrito en un buen nivel lexicográfico.
Bragueta tímida – catilinaria.
Criminal, como dicen los cordobeses.

Finaliza el libro con un cuento urbano, de gran ciudad, con una temática de candente actualidad, como lo es la seguridad, y donde también con mucho de experimentación lingüística, emplea un argot marginal, de pibes chorros, tal vez con un tufillo cordobés contrastando con un elevado lenguaje de mitología griega, con epicúreas especulaciones filosóficas, Hades incluido.

Hasta aquí, el autor y su obra.
Y me queda el tiempo justo para una reflexión final.
Creo firmemente en este libro, por en el se refleja un hombre transparente, enamorado, puro fuego y sensibilidad y por que también en el nos reflejamos todos los granguardinos, que nunca, nunca debemos olvidar que desde siempre estuvimos y vamos a estar entre CADILLOS Y ALGODÓN


Realidades

No puedes decirme la vida,
No te empeñes en el cuento
porque no es como tu lo dices
sino como yo lo siento.

Mis espantos y turbaciones
mis monstruos y defianzas,
el dolor que me desangra
me pertenecen,  no te alcanzan.

No quieras decirme que hacer,
No debes muñir mi aliento
no es como tu imaginas,
sino como yo los siento.

Aprendí que la risa duele,
si la antecede el desprecio
y que el llanto enjuaga penas,
si respeta los silencios

Comprendí que mi tiempo es mio,
y míos estos espejos
Y no son como tu los miras
sino yo los siento.




23 de abril de 2016

A CUIDAR LAS TETAS

Estos días anda de moda una muy interesante campaña con una iniciativa contra el cáncer de mamas que propone firmar una teta.
Como tetas no tengo y quería adherirme al proyecto y dejar yo también mi impronta en tan loable intención, tomé un marcador de los gruesos, de tinta indeleble y rumbee para el centro.
Las primeras en cruzarse en mi camino fueron dos viejas que salían de misa de ocho del obispado. Para firmar tenía que agacharme hasta la altura de las rodillas, así que una rápida evaluación me dijo que allí no valía la pena. Nadie se agacha para leer. Además corría el peligro de que casi seguro dirían que sí.
Ya en la plaza encontré una un poco más generosa. La oferta me valió que inmediatamente la fulana en cuestión se cruzara los brazos sobre el pecho, me mirara con indisimulado desdén y se marchara apurada rumbo no se adonde. A las cuatro cuadras ya había cosechado dos sonoras cachetadas y un grandote de músculos trabajados a esteroides, al parecer novio de una de las golpeadoras, amenazaba pendencia.
Raje como pude y encare por el parterre central de la 25. Allí vi venir un grupo de desprejuiciadas muchachas, acaso algunas un poco jóvenes, pero en general todas de generosa anatomía. Me dije que de aquí no pasaba sin firmar una teta. Mi desgracia fue completa cuando vi que todas ellas eran una brigada de La Cámpora que andaban repartiendo panfletos a favor de los precios cuidados y esas cosas. Y yo ya sé que para una camporista no hay nada mejor que otro camporista. Y efectivamente, unos pasos detrás nomas venían dos lúmpenes de nunchaku y sai, ya conocidos míos de otras refriegas. Guardé amablemente mi marcador, no les dije nada a las muchachas y al pasar por al lado de los mozos aquellos, les dije: - Paz, hermano. - Ya le dije que no soy su hermano, me respondió con voz de catacumba.
Por las dudas ensaye un corto pique al estilo Messi.
Cerca de la catedral me encontré con una amiga, esa sí, de esforzados breteles y poca cobertura. Cuando le explique mis propósitos me contesto que ya le habían firmado como tres veces este día y que el mío era un marcador indeleble, que por ahora declinaba el ofrecimiento.
Puta madre. Y estaba lindo el libro de firmas.
Seguí un par de cuadras, ya en plena zona administrativa, encontré una que tenía lugar para unas quince firmas. Prestamente me ofrecí a estampar la mía, pero para mí completa desgracia la desgraciada no tenía internet y no conocía la campaña. Inmediatamente me denunció al cana que cuida la calle. La diosa fortuna acudió a mí, porque el cana también se entretuvo mirando el cuerpo del delito, lo que me dio tiempo para la rauda fuga.
Frente al mástil finalmente encontré otra amiga. Le encare de una. "Te firmo una teta contra el cáncer de mamas".
Me miro con ojos brillosos, y me dijo: "Te agradezco mucho Fede. Eres muy gentil en sumarte a la campaña, pero debo decirte que en mi caso, llegaste tarde. Estas son solo prótesis. Yo ya las perdí"
La abrace, llore con ella unos segundos, tire a la miércoles mi marcador y me volví a casa puteando.
Esta es mi sencilla adhesión a la campaña contra el cáncer de mamas

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EL CACIQUE CATAN

Hay un chamamé de Tránsito Cocomarola, muy conocido y difundido: Cacique Catan. Esta dedicado a una persona que tuvo existencia real.
El Cacique Catán nació el 28 de mayo de 1908 en Vera, provincia de Santa Fe. Su nombre real era Francisco Nolasco Mendoza. Su padre fue el valiente Cacique Pedro José Nolasco. Su madre fue Rosario Mendoza, hija de un cautivo cordobés. Lo bautizaron "El Cabeza de Tigre". El nombre de "Catán" le fue dado debido a que su padrino de bautismo fue el Teniente del Ejército Argentino Eduardo Catán.
Cuando era niño los mocovíes salieron de Bandera (Santiago del Estero) pasando por Añatuya y Charata. En el año 1922 se establecieron en Colonia General Necochea, lugar que actualmente se lo denomina "Las Tolderías", ubicado aproximadamente a 25 km de Charata. En ese lugar fallece su padre y Francisco Nolasco pasa a ocupar el mando de "La Toldería", que en ese entonces se componía de unos 1500 indígenas mocovíes. Por su amplio conocimiento de los problemas indígenas y por ser el más instruído, fue designado Juez de Paz en el año 1944, cargo que ejerció por más de 30 años y hasta su fallecimiento. Además de ser líder de su pueblo, le enseñó a leer y a escribir a su gente. Gestionó además muchas mejoras para su pueblo ante las autoridades provinciales.
El Cacique Catán, además de atender los temas inherentes a su Juzgado de Paz, y las tareas referidas a su condición de jefe de la tribu, gustaba realizar tareas de cultivo de su propia huerta, la que cuidaba con todo esmero, a la vez que también trabajaba la tierra con su arado.
Tanto podía vérselo al Cacique Catán, bien peinado con el cabello tirado hacia atrás, vistiendo traje con camisa y corbata, como también vistiendo elegante camisa y pantalón sport, con cuchillo a la cintura.
El Cacique Catán se hizo amigo de Tránsito Cocomarola en el entorno de las actuaciones artísticas del músico, profesando gran admiración por el mismo, siendo retribuida esa amistad con el chamamé "Cacique Catán" de Tránsito Cocomarola, Ladislao Piedrabuena y César Rivero

Tránsito Cocomarola compuso en su homenaje la música y César Rivero -el "Indio" Rivero- escribió la letra en lenguaje mocoví. El "Indio" Rivero se crió conociendo las costumbres de las comunidades tobas y mocovíes y fue integrante del dúo Rivero-Gamarra, con Rubén Gamarra, llegando a grabar con el conjunto de Isaco Abitbol, el chamamé "El toba" en el año 1973. Una vez escrita la letra del chamamé "Cacique Catán", el propio Rivero le llevó la letra a Héctor Chávez, con la música ya compuesta y el tema fue grabado inmediatamente en el año 1956 por el conjunto de Isaco Abitbol cantando el dúo Ubeda-Chávez, con glosa a cargo del "Indio" Rivero. Luego fue grabado por el conjunto "Los Hermanos Cena - Los Ases del Chamamé", cantando Enrique y Damián Cena. Y en el año 1967 fue grabado nuevamente por el dúo Ubeda-Chávez, esta vez con su propio conjunto.
El Cacique Catán falleció el 7 de diciembre de 1974 a los 67 años

Versión en lengua mocoví (Es la cantada por Zito Segovia )

Cacique Catán
kaika naka teke
kaika sogoná
kaika ta piñik
Cacique Catán
kaika la gadai
kaika la chigüé
koilak e’ ya pa.
Kolak e’ la sotaripí
kolak e’ yapá
kaika ta piñik
kaika sogoná
kaika la gadai
kaika la chigüé
koilak e’ ya pa.
Don Lolé cuchuquí
la sotaripí
ananaka kaiká
kolak e’ ya pa.
A dai jaboom
filonepo knak
na pike pioco
kolak e’ ya pa.
Kolak e’ la sotaripí
kolak e’ yapá
kaika ta piñik
kaika sogoná
kaika la gadai
kaika la chigüé
koilak e’ ya pa.

Una traduccioón realizada por alumnos de una escuela chaqueña de la comunidad Los Laureles, consigna que la canción dice mas o menos lo siguiente:

Cacique Catán
No hay conejo
No hay tatú
No hay lechiguana
Cacique Catán
No hay galleta
No hay plata
Vamos amigo.
Vamos al baile
Vamos amigo.
No hay lechiguana
No hay tatú
No hay galleta
No hay plata
Vamos amigo.
Don Lolé petisito
vamos al baile
no hay nada
Vamos amigo.
No ya carne
no hay tabaco
la mentira del perro
Vamos amigo.


ESCUCHAR CACIQUE CATAN POR ZITO SEGOVIA

Fuentes: Blog Nostalgias de mi Litoral, Blog Gochi Bieri, Youtube

14 de abril de 2016

Fabula del amor y la locura

No se sabe su autor.
Tal vez sea un "Motivo Popular" como se decía de los textos de la sabiduría de los pueblos.
Se la conoce como la Fabula del amor y la locura
Dice asi:
Cuentan se reunieron en la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando EL ABURRIMIENTO ya había bostezado por tercera vez, LA LOCURA, como siempre tan loca, les propuso -"¡Vamos a jugar al escondite!". Ante esa invitación LA INTRIGA levantó su ceja intrigada y LA CURIOSIDAD, sin poder contenerse, preguntó: -"¿Al escondite?. ¿Y como se juega eso?.- "Es un juego"- explico LA LOCURA- "en el que yo me tapo la cara para no ver y comienzo a contar de 1 hasta 1 millón, mientras ustedes se esconden; y cuando yo haya terminado de contar los buscaré y, al primero que encuentre ocupará mi lugar para continuar con el juego, una vez que encuentre a todos". Ante esa apasionante forma de explicar de LA LOCURA, EL ENTUSIASMO bailó acompañado de LA EUFORIA. LA ALEGRIA se puso a brincar y de tantos saltos terminó por convencer a LA DUDA para que jugara con ellos, incluso a LA APATÍA le llamó la atención, aunque nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar en el juego:
LA VERDAD prefirió no esconderse. ¿para que?. Si al final siempre la hallaban.
LA SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto y molesto (aunque en el fondo lo que realmente le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella).
LA COBARDIA prefirió no arriesgarse...
EL PESIMISMO exclamó: -"¡ Hay que complicado! yo mejor no juego porque seguro me encuentran primero y pierdo"
-" Uno, dos, tres..."- comenzó a contar LA LOCURA. La primera en esconderse fue LA PEREZA, que como siempre, se dejó caer tras la primera piedra que encontró en el camino.
LA FE subió al cielo, y LA ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo logró subir a la copa del árbol mas alto.
LA GENEROSIDAD, por su parte, casi no lograba esconderse, y es que cada sitio que encontraba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, antes que para ella. Pensaba: -"¿Qué tal si me escondo en un lago cristalino?, mmm..., no, no, eso es ideal para LA BELLEZA; ¿Qué tal detrás de un árbol?, mmm..., tampoco ahí es ideal para LA TIMIDEZ; ¿Y en el Vuelo de una mariposa?, no, es lo mejor para LA VOLUPTUOSISDAD; ¡Ya sé! Me esconderé en la ráfaga del viento..., ...mmm... no, ahí es ideal para "LA LIBERTAD". Así buscó y buscó hasta que se escondió en un rayito de sol.
EL EGOISMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, un lugar ventilado, cómodo..., pero solo para él.
LA MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arcoiris), y
LA PASIÓN y EL DESEO, en el centro de los volcanes.
EL OLVIDO... se me olvidó dónde se escondió, pero eso no es importante.
Cuando LA LOCURA contaba -"...999,999..."-, EL AMOR no encontraba sitio donde esconderse, pues ¡Todo se encontraba ocupado!... ...hasta que divisó un bello rosal y, enternecido mientras jugaba, decidió esconderse entre sus flores.
-"...¡Un millón!..."- contó LA LOCURA y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue LA PEREZA, estaba solo a tres pasos junto a una piedra. Después encontró a LA FE, es que la escuchó dialogando con Dios acerca de "mover montañas". A LA PASION y EL DESEO los halló al sentir sus vibraciones cerca de los volcanes. En un descuido encontró a LA ENVIDIA y, claro, pudo deducir donde estaba EL TRIUNFO. AL EGOISMO no tuvo ni que buscarlo, pues el solo salió disparado de su escondite pues había resultado ser un nido de avispas. LA LOCURA, luego de tanto caminar, sintió sed y acercándose al lago para beber, descubrió a LA BELLEZA. Y con LA DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre un duro tronco, sin decidir aun de que lado ocultarse. Muy cerca de LA DUDA encontró a LA IGNORANCIA, que nunca supo donde esconderse.
Así fue encontrando a todos. EL TALENTO entre la hierva fresca, a LA ANGUSTIA en una obscura cueva, a LA MENTIRA detrás del arco iris... (mentira, si estaba en el fondo del océano), y hasta EL OLVIDO, que ya se le había olvidado de que se trataba el juego y seguía sin entender. Pero solo EL AMOR no aparecía por ningún lado. LA LOCURA lo buscó detrás de cada árbol, en cada arroyuelo del planeta, en las cimas de las montañas, incluso, ante su desesperación hizo trampa y le preguntó a LA IGNORANCIA si lo había visto, -"Yo no se nada..." - le respondió; y cuando estaba apunto de darse por vencida, LA PASIÓN se ofreció a ayudar ya que tenía muchas ganas de encontrar EL AMOR, LA LOCURA divisó un pequeño rosal y observó que se movían sus flores. LA PASIÓN Entonces tomó los tallos de varias rosas y comenzó a mover fuertemente el rosal con sus ramas...
De pronto ¡Un doloroso grito se escuchó!. Las espinas del rosal habían herido en los ojos a EL AMOR, LA LOCURA Y LA PASIÓN, impresionadas ante tal accidente, no sabían que hacer para disculparse; rogaron, lloraron, imploraron, suplicaron perdón y ¡Hasta prometieron ser sus fieles acompañantes por toda la eternidad!.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra, "EL AMOR es ciego y va siempre acompañado de LA PASIÓN Y LA LOCURA




11 de abril de 2016

ASI EN EL AMOR COMO EN LA GUERRA

Esto es de 2014, pero vale la pena recordarlo.

Dice Isidoro Ruiz Moreno en Comandos en Acción, refiriéndose al combate del Cerro Dos Hermanas, en el que murieron el "Perro" Cisneros , el Comando Gumersindo Acosta y resulto gravemente herido el teniente Vizoso Posse: "Aquel fue un combate de increíble intensidad y duro apenas unos minutos.
Los Comandos Argentinos eran no mas de veinticinco.
El choque fue brutal, tremendo, impresionante.
En algún momento creyeron que se enfrentaban a un regimiento completo.
Después la historia se encargo de contar que el enemigo se trataba también de una patrulla, en este caso del SAS, las tropas especiales de la Royal Air Force.
Se enfrentaron allí, mano a mano y en igualdad de condiciones, las mejores tropas de todo el conflicto.
Aldo Rico suele recordar que allí nadie guardo nada para reserva, pusieron todo, fueron hasta el límite de lo militar y lo humano.
Se tiró todo lo que llevaban, con todo lo que tenían, en la eternidad que parecieron durar esos escasos diez minutos.
Allí se combatió como sueña un comando combatir: A matar o morir.
Con honor, con valor y si hay que dejar el cuero, que sea en la mas violenta de las acciones.
Para instantes como ese, un comando se prepara toda la vida.
Algunos estuvieron allí, otros no. Algunos volvieron, otros no."

Este párrafo me provoca dos referencias que acaso convenga recordar.

Uno es el viejo axioma  "La intensidad es inversamente proporcional a la duración", cosa fácilmente entendible si se piensa en Usain Bolt, por ejemplo.
Pero claro, el aforismo, aplicado, ya es otra cosa.
En el mundo de los vínculos hay que desconfiar de aquellos  demasiados intensos: Suelen estar destinadas a durar poco.
También hay que huir de los vínculos tenues, anodinos, poblados de adioses, de cobardías e indefiniciones: Suelen durar demasiado.

La otra tiene que ver con para lo que uno se prepara en la vida.
Hay que estar preparado para cada instante, por que cada instante es único e irrepetible.
No puede uno perdérselos por no estar preparados
A veces uno se prepara toda la vida para ese instante y el instante no llega jamás, porque jamás se dan las circunstancias para que pueda ser creado.
No importa.
Es preferible eso y no perdérselo por cobarde o insolvente.
Podrá la situación debordarse, pasarlo por arriba, herirlo de un modo indecible.
Que se le va a hacer.
En el amor y en la guerra hay muertos y heridos.
También hay vencedores.

HOMO CYBERHISTERICUM NO SAPIENS



HOMO CYBERHISTERICUM NO SAPIENS
La sociedad posmoderna, especialmente a partir de la irrupción sin atenuantes de la nanotecnología, de las comunicaciones instantáneas y de las redes sociales, ha dado génesis a un nuevo tipo de individuo al que con resortes morales y emocionales debilitados prontamente ha convertido en adicto y dependiente provocando una suerte de cyberhistérico fácilmente reconocible en las redes sociales por sus principales rasgos:
HIPERCRITICOS: Ven solamente defectos en todo lo que los rodea, imposibles de conformar o lograr formulas de equilibrio en sus apetencias. anhelos y apreciaciones.
SOBREEXPUESTOS: Tienen en sus perfiles centenares de fotografías propias, casi repetidas o muy parecidas, normalmente solos y en actitudes y ropas provocativas, que renuevan constantemente, asegurando una ola de likes de los buscadores y loups chasseurs de Internet
SUPERPARANOICOS: Están defendiéndose constantemente de ataques imaginarios de los que nadie sabe el origen ni los hechos, de enemigos invisibles y anónimos y profiriendo toda clase de calamidades y amenazas que van desde la decapitación en masa al bloqueo en las redes sociales.
REIRONICOS, pero no son divertidos por que la ironia no la usan para el humor sino para la agresión, el sarcasmo y ridiculización o caricaturización agresiva de los demás
ARCHIVANIDOSOS, con una desmesurada necesidad de ser reconocidos, están permanentemente reclamando que se los valore y se los cuide, pero al mismo tiempo desacreditando o agrediendo a todo aquel que se acerque.
MEGAEGÓLATRAS, tienen una corte de seguidores, adulones, babosos, piropeadores y aplaudidores a los que no dan ni pelota, y con los que se enojan permanentemente, amenazándolos con bloquear por que los llenan de mensajes y comentarios abusivos, que es lo que precisamente generan con sus posteos y actitudes.
ULTRASEXISTAS. Están constantemente invocando la igualdad para, contradictoriamente, asumir actitudes de superioridad de género. "Las mujeres valientes... Los hombres inteligentes...", etc
AUTOCOMPLACIENTES. Son extremadamente indulgentes y poco críticos consigo mismo, jamás tienen la culpa de nada y los demás la culpa de todo. Parecen familieros, muy cristianos de acrisolados valores morales o eticos, pero normalmente son padres o madres abandónicos o malcriadores y permisivos consuetudinarios o energumenos de convicciones religiosas tenues, distorsionadas o confusas.
POSTEADORES COMPULSIVOS. Todos los días publican un numero casi abusivo de placas e imágenes con frases desafiantes y provocadoras, vacías, descontextualizadas, obvias o de contenido contradictorio, cacofónicas, de lógica berreta, pobladas de prejuicios, mandatos retrogrados y haciendo gala de un pobre vocabulario y atestado de errores de ortografía
MULTIDESENGAÑADOS. Dependientes de los horóscopos, de las frases hechas y de los lugares comunes, de las paginas de predicciones amorosas y de toda la verdura viral que pulula en la red referidas al amor, actividad en la que parecer ser las victimas permanentes de la mala suerte y del karma. Estan a la espera del amor de su vida y simultaneamente dudando de la posibilidad de que este exista.Se dicen buenos amantes pero esperan a quien les haga conocer el verdadero amor.














10 de abril de 2016

Cara al sol

Seguro que estoy parafraseando a alguien, pero necesito decirlo y no tengo ganas de buscar quien dijo algo parecido.
Ninguno de nosotros saldrá de aquí con vida, así que dejemos de tratarnos mal, comamos sano y rico y de todo, caminemos a la luz del sol, juguemos carreras contra nosotros mismos en nuestras bicicletas en la costanera, corramos junto al perro tratando de robarle su ramita, digamos la verdad que llevamos en el corazón como un tesoro escondido, seamos tontos, amable, raros, salgamos de las casas que allí no entra el sol, huyamos del rebaño.
No hay tiempo para mucho más

9 de abril de 2016

Épicas.


"Un día llegará. Inevitablemente. Como llegó siempre. Y seguirá llegando. Y cuando eso suceda, ¿qué queda que sea importante? ¿Fotos, objetos, ropas? No. No son importantes. Lo importante son las historias detrás de ellos. Eso es lo que importa.
Las historias viven para siempre. Pero solo si las cuentas"
(Richard C Vogel. Memorial Day)

"Si algún día cuentan mi historia, digan que viví en la época de Héctor, el domador de caballos, digan que viví en los años de Aquiles de Peleo.
(Homero. Parlamento de Odiseo al cerrar la Iliada).

La épica posmoderna es mucho menos exigente: Nuestras historias las cuenta el Veraz.

NO TE DETENGAS.

Hoy otra vez Whitman.
A este poema no dejen de leerlo ! Yo conocí el universo del viejo Walt a traves de esta puerta, hace ya unos cuantos años


NO TE DETENGAS.

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores: el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo", dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.


Algo mas que agregar?



Hoy otra vez Whitman.
Ayer lo subí como comentario pero éste merece un lugar aparte.
NO TE DETENGAS.
A este poema no dejen de leerlo ! Yo conocí el universo del viejo Walt a traves de esta puerta, hace ya unos cuantos años
NO TE DETENGAS.
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores: el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo", dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.
Algo mas que agregar?
Por Dios!.

4 de abril de 2016

ME OCURRIO, pero NO SE ME OCURRIO".

Juan Jose Hernandez, es un escriba mexicano que nos dejo dicho unas notas sublimes. Se llama su articulo "Toquen otra vez la que se fue", y son de esas crónicas que dan rabia. Son de esas frente a las cuales uno dice, "Como carajos no se me ocurrió a mi", un poco por que yo la hubiera escrito casi con las mismas palabras y otro poco por que efectivamente me ocurrió algo parecido.
Es decir ME OCURRIO, pero NO SE ME OCURRIO".
Esta claro?
Aqui les va:


“Estoy en el rincón de una cantina, oyendo una canción que yo pedí, me están sirviendo ahorita mi tequila, ya va mi pensamiento rumbo a ti. Yo sé que tu recuerdo es mi desgracia y vengo aquí nomás pa´ recordar qué amargas son las cosas que nos pasan cuando hay una mujer que paga mal”.

Escuchaba a José Alfredo Jiménez en voz de un mariachi en la plaza Garibaldi, mientras me empinaba un caballo de tequila tenía en mi mente sus enormes ojos claros, brillosos, hermosos acompañados por su sonrisa que sólo me hacían recordar su engaño con otro tipo que no vale la pena.
En ese pequeño bar donde las paredes están repletas de imágenes de grandes hombres rancheros, grandes machos mexicanos, como Pedro Infante, Jorge Negrete, Cuco Sánchez y otras figuras muy viriles. Me encuentro bajo la fotografía de José Alfredo Jiménez con un tequila en la mano, decidí no pensar más y dejé el caballito de lado para empinarme la botella completa, mientras se derramaba en mi camisa el alcohol y unas cuantas lágrimas maliciadas.
Eran las tres de la mañana y el mariachi seguía tocando y yo tomando entre tanto borracho que viene a llorar por alguien que para ellos no vale la pena. Salí de aquel lugar que ya era como mi hogar porque encontraba lo que quería: pretender olvidarme de ésa.
Entre las calles del Centro, tan rudimentarias, oscuras y repletas de basura caminé por un callejón donde las mujeres usan poca ropa y el viento mueve sus cabellos tiesos entre sus labios rojos que combinan con sus zapatos de tacón. Escogí una mujer de cabellera negra, larga y lacia, y unos ojos grandes que me hacían recordar a la que un día me ilusionó y después me dejó.
La llevé al bar de donde salí y entramos al baño, un pequeño lugar de dos por dos, repleto de azulejos marinos oscuros que brillaban y en los que, por suerte, nos reflejábamos. Ella comenzó a besar mi cuello con sus labios grandes y carnosos, diluídos de color rojo. Fue subiendo por mi oído el cual mordió con delicadeza y murmuró con un aire tenue: “me excitas”.
Mientras comenzaba el manubrio de mis manos en sus pechos pequeños, pero firmes, se escuchaba al mariachi cantando “… yo sé bien que estoy afuera, pero el día en que yo me muera sé que tendrás que llorar…”, ella bajó el cierre de mi pantalón con prisa y su mano comenzó a agitar mi sexo con movimientos lentos y suaves hasta que se halló como un cigarro encendido, ardiente, húmedo y tibio. “…Dirás que no me quisiste, pero vas a estar muy triste y así te vas a quedar…”
Comencé a desabotonar su blusa de una seda barata y ligera, su sostén de encaje negro la hacía una fémina erótica, alcé su pequeña falda de piel negra que dejaba ver su flor como alcatraz blanco, exquisito y fresco. “…Con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley…” Nuestros órganos se conectaron, ella subía y bajaba rozando mi tórax con sus frágiles extremos rosados. Hacía un pequeño ruido fugaz y constante en mi oído que creaba una melodía apasionante, mientras yo le cantaba “…No tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda, pero sigo siendo el rey…”
“… Una piedra en el camino me enseñó que mi destino era rodar y rodar…” Las paredes de azulejos poco a poco se empañaban y goteaban gracias a nuestro sudor que olía a mezcal y a humo de cigarrillo, remitiéndome a las películas de ficheras. Mientras nuestros cuerpos seguían friccionándose cada vez más rápido, mi aliento destilaba el recuerdo de alguien más “…Después me dijo un arriero que no hay que llegar primero, sino hay que saber llegar…”. Los movimientos más ágiles, los gritos de mi mujer ocasional erizaban mi piel turbia, sus sonidos agudos y fuertes convertían mi cuerpo en volcán erosionado que buscaba un descanso. Hasta que exploté en su vientre con lava impetuosa y ardiente que provocó la imagen de otra mujer en mi mente “…No tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda, pero sigo siendo el rey…” 
 Ella bajó su vestido y volvió a pintar sus labios rojos carmesí, mientras me subía el pantalón y abrochaba mi cinturón saqué un billete de 200 pesos de la cartera, ella lo tomó y se fue. Salí disimuladamente del baño y pedí otro tequila, el mariachi cantaba “…No vale nada la vida, la vida no vale nada, comienza siempre llorando y así llorando termina, por eso es que en este mundo la vida no vale nada…”, y yo nunca olvidé a mi mujer de ojos grandes en toda la noche en la que sólo grité “¡que toquen otra vez la que se fue!”.