Los mexicanos cuando cantan sus sones, corridos, guapangos y
jarabes, tienen una marcada tendencia a la exageración. Eso hace que la música
de mariachis sea un género casi épico y su poesía así lo demuestra.
Ellos, cuando cantan, o están a los tiros con los federales
y no un tiro sino quinientos, o con el corazón sangrando en la mano, bajo el
balcón de la amada que no les da bola, o si les da, después los engañan con el
mejor amigo, situación que por lo general termina con los malhechores muertos
en la cama y el desengañado en una cantina, ahogándose en tequila y jodiendo la
vida a los mariachis, pidiendo, pistola en mano, "que toquen otra vez la
que se fue".
Mire:
...
Como de rayo conteste con mi pistola
Cuando llegaron policías de la montada
Ni echando bala me pudieron desarmar
Cuando a la buena presente declaraciones
Me preguntaron cuantas armas yo portaba
Les conteste que nada más reglamentaria
Dos cinturones con diez y ocho cargadores
(Juan Guerrero. Corrido)
Estoy en el rincón de una cantina
oyendo una canción que yo pedí.
Me están sirviendo ahorita mi tequila.
Ya va mi pensamiento rumbo a ti.
Yo sé que tu recuerdo es mi desgracia
y vengo aquí nomás pa' recordar.
¡Qué amargas son las cosas que nos pasan
cuando hay una mujer que paga mal!
(Estoy en el rincon de una cantina. Son. José Alfredo
Jiménez)
Y de los corridos de la Revolución ni hablar. Las hazañas de Pancho Villa exceden a las de
Superman.
Pero lo mas extraordinario es el trato cotidiano que le dan
a la muerte. Miren esta joya del Chente Fernandez.
Imposible sustraerse a la imagen de un hombre coqueteando
con la "dama", que en realidad lo viene a buscar.
YO QUIERO SER TU MARIDO
Un día estaba tomando, adentro de una cantina
Cuando llego aquella dama, de blanco y muy delgadita
Le dije venga conmigo, a tomarse una copita
Le pregunte que tomaba, cerveza o vino del fuerte
Me contesto lo que sea, al fin que YO SOY LA MUERTE
Y no quieras vacilarme, nomas vengo a recogerte.
Le dije: ya que eso quieres, nada me importa la vida
Por culpa de la mujeres, quiero ahogarme en la bebida
Acompáñame esta noche, luego te llevas mi vida
Al ver lo triste que estaba, me dijo: yo me arrepiento
Voy a pedir por tu vida, para que sigas viviendo
Los que sufren por amores, deben de seguir viviendo
Le dije: no seas ingrata, yo siempre fui buen amigo
Si es que no quieres matarme, yo quiero ser tu marido
O por lo menos servirte, como tu mas fiel amigo
Me dijo de despedida, para mi el amor no existe
La muerte no tiene amigos, ni tiene quien la bendiga
Aquí te quedas solito, que te castigue la vida
En cierta forma ese es el argumento de All That
Jazz, peliculón de los 70 de Bob Fosse y una de las coreografías musicales mas
impresionantes de todos los tiempos
Vean el baile final de All That Jazz
Vean el baile final de All That Jazz
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